¿Qué es la dismorfofobia y cómo prevenirla?

La combinación del componente físico y mental hace que la dismorfofobia se englobe dentro de las enfermedades psico dermatológicas, es decir, aquellos síndromes psiquiátricos con repercusión en la piel. 

Las principales causas de este problema son la baja autoestima, la adquisición de un lenguaje negativo acerca del propio cuerpo, pensamientos autoderrotistas, y los estereotipos o cánones de belleza adquiridos. La distorsión acerca de la forma o el tamaño de una parte del cuerpo conlleva al aislamiento porque estas personas tienen miedo a que la gente les mire cuando van por la calle.  

Los detonantes de la dismorfofobia hacen que los adolescentes sean los más vulnerables, ya que aquí empiezan las preocupaciones acerca del físico debido a los cambios corporales que se experimentan asociando esta patología con otros trastornos relacionados con la percepción de la imagen como la bulimia y la anorexia.

El entorno familiar y escolar es fundamental para la prevención de este trastorno que tiene su origen a edades tempranas ya que deben transmitir un valor normalizado del aspecto físico alejado de los estereotipos impuestos por la sociedad. Por último, la aceptación de uno mismo y el control que el adolescente dedica a su imagen personal es importante para no fomentar la idea de perfección.

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