Intervención, ayudando a nuestros seres queridos a superar una adicción.

Es difícil ayudar a un ser querido cuando tiene problemas con algún tipo de adicciones, pero muchas veces una conversación directa y sincera puede abrir el camino hacia una recuperación; cuando se trata de una adicción muy grande la persona puede tener problemas para verlo y aceptarlo y se necesita un enfoque más específico, necesitando el esfuerzo de otras personas y tomar acciones a través de una intervención formal.

¿Qué es una intervención?

Una intervención es un proceso cuidadosamente planificado que pueden llevar a cabo familiares y amigos con el asesoramiento de un médico o un profesional. Durante este ejercicio las personas se reúnen para confrontar a la persona que es adicta y hablarle sobre las consecuencias de su adicción y pedirle que acepte el tratamiento.

Una intervención además proporciona ejemplos específicos de conductas destructivas, al igual que la repercusión que tienen en la persona con la adicción y sus familiares y amigos. Ofrece un plan de tratamiento preestablecido con pasos, objetivos y pautas claras.

¿Cómo funciona una intervención?

Una intervención por lo general comprende los siguientes pasos:

Elabora un plan. Un familiar o un amigo propone una intervención y forma un grupo de planificación, lo mejor es consultar la ayuda de un profesional, algún médico o psicólogo, ya que es una actividad con una gran carga emocional que puede generar ira, resentimiento o una sensación de traición.

Infórmate. Todos los miembros del grupo deben informarse sobre la dimensión del problema además de investigar los programas de tratamiento, el grupo puede comenzar con los arreglos para inscribir a la persona en un grupo de tratamiento específico.

Forma el equipo de intervención. El grupo de planificación forma el equipo que participará personalmente en la intervención. Los miembros del equipo fijan una fecha y un lugar y trabajan juntos para presentar un mensaje coherente y ensayado, así como un plan estructurado. Por lo general, los miembros del equipo que no son familiares ayudan a que la discusión se mantenga enfocada en los hechos del problema y en las
soluciones compartidas en lugar de en respuestas emocionales intensas. No dejes que tu ser querido sepa lo que están haciendo hasta el día de la intervención, es importante que en este grupo no estén sujetos con problemas de sustancias o alguien que pueda sabotear la intervención.

Decide las consecuencias específicas. Si tu ser querido no acepta el tratamiento, cada persona del equipo debe decidir qué medida tomará. Por ejemplo, puedes decidir pedirle a tu ser querido que se mude de tu casa.

Haz notas sobre lo que dirás. Cada miembro del equipo describe incidentes específicos en los que la adicción causó inconvenientes.

Haz la reunión de intervención. Se le pide a tu ser querido con una adicción que vaya al sitio de la intervención sin decirle el motivo. Luego, los miembros del equipo se turnan para expresar sus preocupaciones y sentimientos. Se le presenta una opción de tratamiento a tu ser querido y se le pide que la acepte en ese momento.

Haz un seguimiento. Involucrar al cónyuge, a los familiares o a otros es fundamental para ayudar a alguien que tiene una adicción a seguir el tratamiento y a evitar recaídas.

Muchas veces, las intervenciones se llevan a cabo sin la participación de un profesional de intervención, pero es preferible contar con la ayuda de un especialista. A veces, la intervención se hace en el consultorio del profesional. Puede ser de especial importancia pedirle al profesional que esté presente en la intervención en sí, para ayudarte a no perder el rumbo.

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