Hable con su hijo adolescente acerca de las drogas… y continúe haciéndolo.

Algunas veces pareciera como si la mitad de lo que los padres dicen a los adolescentes les pasara de largo, como rocas lanzadas sobre la superficie de un lago. Al conversar acerca del tema de las drogas, sin embargo, es probable que usted tenga un público inusualmente atento. De acuerdo a una encuesta realizada en los Estados Unidos, tres cuartos de aproximadamente 9 mil jóvenes entrevistados entre 9 y 18 años de edad, indicaron que querían que sus padres les dieran más información sobre el consumo de drogas.

Sus palabras también tienen peso. De acuerdo con la encuesta, cuanto más enfáticos y frecuentes sean los mensajes antidrogas en casa, menos probabilidad habrá de que un menor las use. En general, los niños y niñas cuyos padres ignoraron el tema tuvieron una probabilidad de casi el doble de consumir drogas que los jóvenes que recibieron “mucha” información en casa.

Apenas uno de cuatro adolescentes sintió que estaban recibiendo una guía adecuada de sus padres. A continuación algunas ideas sobre cómo hablar del tema con tus hijos:

Consejos para hablar con su hijo acerca del uso de sustancias

– No deje dudas sobre su postura: “No debes usar ninguna droga, incluyendo tabaco o alcohol, bajo ninguna circunstancia”. 

-Luego explique el porqué: “Porque te amamos”, “Porque las drogas son peligrosas y no queremos ver que te hagas daño”, “Porque eso va contra la ley”.

-Como cuando fija cualquier límite, indique claramente las consecuencias de desafiar las reglas: ¿Qué castigo se implementará y de qué forma? 

-Cuando converse acerca de los peligros de las drogas, haga énfasis en las consecuencias inmediatas.

-Hay que tener en mente en qué punto se encuentran tus hijos en términos de su desarrollo, 

Los adolescentes más jóvenes tienden a pensar principalmente en términos de hoy, mañana y al día siguiente, no es sino hasta mucho más tarde en la adolescencia que los jóvenes comienzan a contemplar de qué forma sus acciones podrían impactar sus vidas en el futuro.

Además, todavía se encuentran en la etapa de creer que son invencibles. En consecuencia, las advertencias de que los fumadores de cigarrillos tienen más de diez veces de probabilidad de morir por cáncer de pulmón que los no fumadores posiblemente no vaya a tener un impacto mayor en un joven de 13 años de edad que el de encogerse de hombros.

En lugar de ello, recalque cómo es que fumar tabaco causa mal aliento, ronquera y tos persistente; mancha los dientes de amarillo; perjudica el rendimiento atlético y, en general, provoca que las demás personas no quieran estar alrededor del fumador. 

-Recuérdele a su adolescente que fumar, beber alcohol y drogarse no solo son actos dañinos, sino costosos.

-Apele a su necesidad de ser independiente elogiando su determinación de no usar drogas

“Admiro la forma en que te has aferrado a tus principios y rehusado a usar drogas. Se necesita valor para no seguir siempre la corriente, y estoy orgulloso de ti”.

-Explíquele a su hijo que una vez que las personas comienzan a usar drogas, es posible que no puedan dejar de hacerlo.

Con el uso prolongado, la sustancia adictiva desencadena cambios de larga duración en la composición química del cerebro. A estas alturas, se necesita tratamiento profesional para curar su comportamiento compulsivo. Aún así, muchos usuarios de tabaco, alcohólicos y abusadores de drogas tendrán recaídas y volverán a sus viejos comportamientos.

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