Conductas de riesgo en hijos adolescentes

Para muchos padres puede ser una preocupación grande el pensar que su hijo adolescente podría tener conductas de riesgo. En este sentido, es necesario saber qué tipo de situaciones pueden dar lugar a este tipo de conductas para que, de esta manera, los progenitores puedan estar atentos.

¿Por qué los adolescentes tienen conductas de riesgo?

Es importante entender por qué los adolescentes pueden presentar conductas de riesgo, puesto que ellos anhelan nuevas experiencias, aunque para los padres esto puede ser realmente estresante. Los adolescentes necesitan explorar sus propios límites, así como los límites que establece cualquier tipo de autoridad en su vida.

Así pues, también necesitan expresarse como personas independientes de sus padres, con su propia identidad e idiosincrasia. Por si fuese poco, su cerebro no está del todo maduro, por lo que pueden ser impulsivos en decisiones sin pensar bien en las consecuencias de las mismas.

De hecho, los adolescentes pueden tomar decisiones que conllevan conductas de riesgo solo para sentir que encajan en su grupo de iguales. A continuación, vamos a explicarte algunas de las conductas de riesgo más comunes.

Conductas de riesgo comunes en los adolescentes

Si eres padre o madre de un adolescente, es importante que sepas cuáles son las conductas de riesgo más comunes en ellos. De esta manera, podrás establecer una buena comunicación con tu hijo para poder prevenirlas. Las más comunes son las siguientes:

-Relaciones sexuales sin protección.

-Sexting.

-Conductas de riesgo en redes sociales.

-Fumar.

-Consumir alcohol.

-Consumo de drogas.

-Conducción temeraria (motos).

-Actividades ilegales.

-Vandalismo.

-Peleas.

-Absentismo escolar.

¿Toma de riesgos de forma segura?

Es bueno que los adolescentes tomen algunas conductas de riesgo para aprender sobre sí mismos y para probar sus habilidades. Pero sobreprotegerlos tampoco es la opción adecuada. Si a tu hijo le gustan las emociones fuertes, es importante que canalice esa energía con actividades seguras y constructivas.

Algunas de estas actividades seguras pueden ser artes marciales, escalada, piragüismo, ciclismo en montaña…. Incluso, es posible que a algunos adolescentes les guste la adrenalina que se siente cuando se hace una exposición o una obra de teatro.

Estas son formas de darles autonomía e independencia a los adolescentes para que puedan explorar su propia independencia sin que sientan la necesidad de rebelarse o de tener conductas peligrosas en su día a día.

¿Cómo mantener seguro a tu hijo adolescente?

Saber que los adolescentes ponen a prueba los límites no hace que sea más fácil vivir con el comportamiento de riesgo. Aquí hay algunas ideas para ayudar a tu hijo a pensar en las consecuencias y pueda mantenerse más seguro.

Hablar sobre el comportamiento y las consecuencias

Hablar sobre el comportamiento y las consecuencias puede ayudar a tu hijo a aprender a determinar cuánto riesgo hay en diferentes situaciones. Pero ten cuidado de que no parezca un sermón, porque esto podría alentar a tu hijo a rebelarse.

Elaborar reglas acordadas

Si trabajas con tu hijo sobre las reglas y las consecuencias por romperlas, es más probable que las siga. Deberás ser flexible y adaptar las normas a medida que tu hijo crece y demuestra que está listo para asumir más responsabilidades.

Hablar de valores para evitar conductas de riesgo

Saber qué es importante para la familia ayudará a tu hijo a desarrollar responsabilidad y valores personales. Puedes respaldar los valores familiares siendo un buen modelo a seguir en cosas como beber alcohol, conducir y tratar a otras personas con respeto.

Vigilar a tu hijo

Saber con quién está tu hijo y dónde está puede ayudarte a protegerlo. Por ejemplo, cuando negocias reglas con él, una podría ser que te avise dónde va a estar y que te llame por teléfono si cambia de planes.

Mantenerte conectado con tu hijo

Si permaneces conectado y construyes una relación sólida con tu hijo durante la adolescencia, es probable que a él le vaya mejor manejando situaciones como la presión para consumir drogas o participar en actividades sexuales.

Del mismo modo, para mantener una buena conexión con tu hijo, no solo consiste en hablar, también consiste en conectar emocionalmente y pasar tiempo de calidad juntos. De esta manera, te seguirá viendo como un buen referente y no tendrá que buscar otros modelos fuera del hogar.

En definitiva, con estos consejos que te acabamos de dar verás cómo es más fácil proteger a tus hijos y que no cometan conductas de riesgo. No sentirán la necesidad de hacerlas para poder formar su identidad y tendrán más confianza en sí mismos.

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