Cómo la droga afecta al desarrollo cognitivo en la adolescencia.

La droga afecta al desarrollo cognitivo y está cada vez más presente en nuestro entorno. Las estadísticas señalan un aumento del consumo entre los adolescentes y una disminución en la percepción del riesgo que supone.

Hoy en día, hay bastante permisividad frente algunos tipos de consumo, por ejemplo, el cannabis. Cada vez el uso de esta sustancia se hace a edades más precoces y esto produce un daño irreparable en cerebros que están en desarrollo.

Las drogas actúan sobre el sistema nervioso central, intensificando o inhibiendo los mecanismos neurotransmisores. Tienen efectos sobre los circuitos de recompensa cerebrales, por esto su consumo proporciona placer y disminuye la actividad en otros circuitos del control de la conducta.

Algunas drogas tienen una composición química similar a otras sustancias que genera nuestro cerebro. La diferencia está en que las sustancias generadas por nosotros tienen un efecto de estímulo positivo, mientras que estas drogas producen dificultades de autocontrol y un exceso de actividad.

Este funcionamiento anormal produce un desequilibrio de las funciones cerebrales. Altera el comportamiento y hace que tengas conductas inadecuadas. En edades tempranas, como la adolescencia, el uso de estas sustancias provoca cambios negativos en las estructuras cerebrales e, incluso, lesiones que pueden dejar secuelas irreparables.

La droga afecta al desarrollo cognitivo: la región prefrontal que es la encargada de nuestra capacidad de autocontrol, organización y planificación. También regula las funciones ejecutivas y es la última región cerebral que se desarrolla. Por esta razón, es una de las más sensibles en los adolescentes. Su alteración se relaciona con la adicción a sustancias. La amígdala también es afectada y sirve para la regulación del estrés, irritabilidad, miedo y ansiedad. Cuanto mayor es el consumo de drogas, más sensible se vuelve, por lo que el efecto de la abstinencia empeora.

Como puedes ver, la droga afecta al desarrollo cognitivo en todos los casos, sin embargo, en la adolescencia, los daños pueden ser más graves y dejar secuelas irreversibles. Por esta razón, conviene una prevención desde edades tempranas. Como padres, hablemos con nuestros hijos sobre este tema para que conozcan de primera mano las consecuencias de su consumo.

Debemos asegurarnos de darles una buena educación emocional para evitar que nuestros hijos caigan en esta actividad tan dañina para su salud.

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