¿Cómo afectan las drogas al embarazo y al bebé?

En general, el uso de drogas ilícitas durante el período de gestación aumenta el riesgo de malformaciones congénitas y otros defectos en el futuro bebé, como espina bífida, atresia de esófago, ausencia de ano, rotura de la pared abdominal, alteraciones cardiovasculares, malformaciones renales y urinarias.

Efecto del cannabis en el embarazo

El hachís y la marihuana, atraviesan la barrera placentaria y se acumulan en la leche, por lo que no se recomienda la lactancia materna en mujeres que consumen marihuana. El consumo habitual de estas sustancias durante el embarazo perjudica el desarrollo del feto, provocando:

  • La reducción del peso de los recién nacidos.
  • La alteración de las funciones cognitivas-mentales de los niños.
  • La aparición de trastornos de atención e hiperactividad.

El consumo de cannabis durante el embarazo se asocia a:

  • Mayores tasas de prematuridad y de inmadurez fetal, así como de complicaciones obstétricas.
  • Baja respuesta a estímulos, irritabilidad y trastornos del sueño en los recién nacidos en los días inmediatos al nacimiento, que parecen asociarse a un cuadro de abstinencia.
  • A más largo plazo se detecta retraso en la habilidad y la memoria verbales.
Efectos de la cocaína en la embarazada

Estas son las consecuencias del consumo de cocaína durante el embarazo.

  • Aborto.
  • Muerte fetal intrauterina.
  • Prematuridad con inmadurez fetal.
  • Menor peso de los bebés al nacer.
  • Lesiones cerebrales, que pueden ser causa de la muerte intrauterina o de daños cerebrales permanentes después del nacimiento.
Efectos de las anfetaminas y drogas sintéticas.

El consumo de anfetaminas y drogas sintéticas tiene un impacto negativo sobre el crecimiento fetal, incrementando el riesgo de que los recién nacidos presenten malformaciones cardiacas y paladar hendido. La ingesta materna de éxtasis durante el embarazo se relaciona con un mayor riesgo de malformaciones congénitas.

Heroína y otros opiáceos

Los embarazos de mujeres consumidoras de opiáceos son considerados como de alto riesgo, siendo frecuentes los abortos espontáneos, los partos prematuros o con retraso del crecimiento, así como las muertes fetales intrauterinas.

Los hijos de estas madres tienen como riesgo añadido la posibilidad de transmisión intraparto de la infección materna por hepatitis B o VIH/Sida. Entre el 60% y el 80% de los nacidos de madres heroinómanas presentan en el momento del nacimiento un síndrome de abstinencia en diversos grados.

Finalmente, hay que recordar que todo lo que hacemos durante el embarazo tiene consecuencias en el futuro para el bebé y las secuelas de los consumos abusivos de alcohol u otras drogas son visibles en el desarrollo de los hijos.

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